El espectro electromagnético generalmente se puede dividir en dos partes: radiación ionizante y radiación no ionizante. En principio, toda radiación ionizante, incluso en niveles bajos, puede ser peligrosa, mientras que la radiación no ionizante suele ser segura, excepto en niveles muy altos.
La exposición excesiva o intensa a cualquier especie puede ser perjudicial. Por ejemplo, la luz visible no es dañina, pero si se amplifica lo suficiente puede cegar o incluso quemar la piel.
En general, la radiación ionizante son ondas de alta energía y todas son dañinas, incluso en pequeñas cantidades, como los rayos gamma, los rayos X y las ondas ultravioleta. Estos tipos de radiación provocan la ionización de átomos y moléculas, lo que conduce a la destrucción de las moléculas de la célula y del ADN. Si el ADN se destruye en una célula, entonces la célula puede ser cancerosa.
Las ondas de baja energía, como la luz visible, la radiación infrarroja y las ondas de radio, no son dañinas (nuevamente, excepto en casos extremos). La exposición a altos niveles de radiación visible o infrarroja (por ejemplo, de un láser potente) puede causar ceguera y quemar la piel.Las microondas son ondas de baja energía que en realidad son bastante dañinas. La exposición intensa a las microondas puede provocar el calentamiento de los tejidos, lo que podría provocar quemaduras graves.
De las microondas de baja intensidad que nos rodean, podemos destacar:
- Los teléfonos móviles funcionan entre 900 MHz y 1,8 MHz
- Los teléfonos inalámbricos funcionan a 900 MHz y 2,4 GHz
- Internet inalámbrico funciona en frecuencias de 2,4 GHz y 5,8 GHz
- Bluetooth, teclado y ratón inalámbricos funcionan a unos 2,4 GHz
- Las computadoras y portátiles más nuevos funcionan a más de 1,5 GHz
- Las instalaciones de radar funcionan desde 6 GHz, según el control de vuelos del aeropuerto y del área
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