La medición de la radiación nociva se puede realizar de 2 maneras: 1.) Radiestesia o directamente 2.) Indirecta, donde existe especial especificidad en campos geobiológicos.
Como dijimos antes, las herramientas de radiestesia (péndulo, antenas en L, horquillas, ... etc.) son herramientas que se pueden utilizar para detectar directamente radiaciones electromagnéticas nocivas, así como campos geobiológicos.
En los últimos tiempos, el electrosmog, es decir. el campo electromagnético se puede medir con dispositivos para medir el campo electromagnético, que tampoco pueden determinar su nocividad para el cuerpo humano.
En cuanto a los campos geobiológicos, no pueden detectarse directamente con ningún instrumento excepto la radiestesia, y dado que su oscilación en el momento en que una persona se resiste a su acción, bajo estrés continuo, permanece en el cuerpo, pueden medirse indirectamente midiendo la frecuencia de formación de resonancia. La razón de la imposibilidad de registrar campos geobiológicos de forma directa es que, en contacto con el campo geobiológico, los electrones no se activan, como es el caso del electrosmog.
La ciencia moderna ha desarrollado métodos y técnicas con los que se pueden detectar indirectamente campos electrosmog y geobiológicos, y se puede determinar el carácter indirecto de la acción mediante el cambio y el deterioro de 4 parámetros esenciales en la salud humana.
Como dijimos antes, las herramientas de radiestesia (péndulo, antenas en L, horquillas, ... etc.) son herramientas que se pueden utilizar para detectar directamente radiaciones electromagnéticas nocivas, así como campos geobiológicos.
En los últimos tiempos, el electrosmog, es decir. el campo electromagnético se puede medir con dispositivos para medir el campo electromagnético, que tampoco pueden determinar su nocividad para el cuerpo humano.
En cuanto a los campos geobiológicos, no pueden detectarse directamente con ningún instrumento excepto la radiestesia, y dado que su oscilación en el momento en que una persona se resiste a su acción, bajo estrés continuo, permanece en el cuerpo, pueden medirse indirectamente midiendo la frecuencia de formación de resonancia. La razón de la imposibilidad de registrar campos geobiológicos de forma directa es que, en contacto con el campo geobiológico, los electrones no se activan, como es el caso del electrosmog.
La ciencia moderna ha desarrollado métodos y técnicas con los que se pueden detectar indirectamente campos electrosmog y geobiológicos, y se puede determinar el carácter indirecto de la acción mediante el cambio y el deterioro de 4 parámetros esenciales en la salud humana.
- -SC/GSR – valor de permeabilidad de la piel (medido en µSiemens) -
- - temperatura de la piel (medida en grados Celsius)
- - frecuencia cardíaca (por minuto)
- - Amplitud del volumen del pulso (representa la diferencia entre - la cantidad máxima y mínima de sangre dentro de un ritmo cardíaco).
Estas investigaciones son el tema del trabajo del instituto de investigación de electrosmog más famoso del mundo, así como de las actividades de los campos geobiológicos del IGEF de Alemania.
IGEF opera desde 1990, con su sede en Birmingham, Reino Unido, un laboratorio de pruebas en Schlesingen, Alemania y el IGEF y su Academia, en España. Está formado por un equipo de expertos que, desde los años noventa, ha desarrollado métodos para probar y confirmar la calidad de los productos que armonizan y protegen contra el electrosmog y los efectos nocivos de los campos geobiológicos. Con este objetivo, IGEF desarrolló un sello protector, en forma de dos manos, patentado y protegido en Alemania, como confirmación de la calidad de un determinado producto.
Como curiosidad de su historia, cabe mencionar la victoria de un proceso judicial, ante el Tribunal Supremo de Austria en Kitzbühel http://www.mapcruzin.com/, contra la telefonía móvil Max Mobil.
Como institución científica, ha situado sus proyectos en varios países europeos como Italia, Suiza, Alemania, Suecia... En colaboración con más expertos e instituciones mundiales, incluido el Dr. Neil Cheri de Nueva Zelanda, presentan al mundo datos sorprendentes sobre el "Efecto destructivo del electrosmog y los campos geobiológicos".
El Dr. Neil Cherry en un estudio presentado en mayo de 2000 ante el Parlamento de Nueva Zelanda y en junio del mismo año en Italia, Austria, Irlanda y el Parlamento Europeo concluye que la radiación electromagnética (REM) probablemente causará muchas enfermedades neurológicas y tumores cerebrales en los próximos 10 a 20 años. También aumentarán el número de nacimientos prematuros, cáncer, enfermedades neurológicas y cardiovasculares características.
Sobre el peligro para la salud humana, se han publicado más de 1000 proyectos en el sitio web de la Organización Mundial de la Salud (http://www.who.int/topics/electromagnetic_fields/en/), donde en lugares específicos del mundo se han observado y registrado aumentos porcentuales de los ya mencionados